Archivo de Febrero, 2010

El sábado se cumplieron 30 años de la operación del M-19: La toma de la embajada dominicana


2010
02.28
Por: Alfredo Molano Bravo / Especial para El Espectador

¿Si se hubiera concretado el “sancocho nacional” que proponía Bateman, se habría evitado el Holocausto, el genocidio de la Unión Patriótica, los 25.000 desaparecidos y hasta los “falsos positivos”?

Al cabo de una entrevista que le hice a El Flaco Bateman para la revista Semana —donde hablaba de su muerte y de la cadena de afectos que lo protegía— me preguntó, con esa frescura que tenía: ¿Oiga, hermano, usted qué sabe de esa vaina de la amnistía? ¿Por qué? le respondí. Porque Turbay anda por ahí hablando de esa joda y nosotros no tenemos ni idea de eso. Yo tampoco sé, Flaco, pero le averiguo. Así fue. Investigué, y días después le solté el chorro. Había recogido material en libros y periódicos. Me propuse hacer una publicación (Revista Controversia, 1980) porque ya se debatía en público el tema. El día que salió de imprenta, justo, el M-19 se tomaba la embajada de la República Dominicana en Bogotá. Era el 27 de febrero de 1980.

El M-19 había salido maltrecho del robo de armas al Cantón Norte un año antes. Pero afamado. Nuestro pueblo se fascina con la picardía, con la mamadera de gallo, con la astucia. Habérsele metido al Ejército Nacional, literalmente, al rancho, con el argumento de que el general Camacho Leyva había dicho que los colombianos debían armarse —y el Eme simplemente le obedeció–, lo llenó de prestigio. Costó mucho dolor y sangre. El gobierno dictó el Estatuto de Seguridad y encarceló en un par de semanas a más de 300 militantes, colaboradores o muchachos y muchachas que transitaban por la calle. El golpe ridiculizó a los militares y, dada su reacción violenta contra la gente, los Derechos Humanos se pusieron en primer plano. La toma de la embajada fue el contragolpe del Eme al oprobioso Estatuto de Seguridad.

De hecho, la organización insurgente tenía en la cárcel a casi todo su alto mando. Pero Bateman andaba suelto. Con Lucho Otero —su compañero de muchas luchas— Otty Patiño, y La Negra Vivas planearon el operativo, sin mucho detalle, y escogieron para comandarlo a Rosemberg Pabón, un militante que se había destacado por sus acciones en Antioquia, aunque era del Valle. El entrenamiento del comando fue superficial; tanto así que la noche anterior todavía estaban aprendiendo a armar y desarmar las pistolas Browning con que la mayoría iría armada. Alguna vez —y sólo algunos— hicieron polígono en los cerros orientales de la capital. Era una organización más imaginativa y audaz que disciplinada.

A mediodía, cuando ya todos los importantes personajes habían sido saludados por el embajador en la entrada de la residencia, Rosemberg Pabón —acompañado de su “señora esposa” y otra pareja, todos de punta en blanco— hizo su aparición. Disparó un tiro al aire, ordenó a los invitados tirarse al piso, mientras el resto del comando, en sudadera y tenis, forzaba la puerta y entraba al recinto donde permanecería 61 días. Había tenido que actuar como un rayo: debían ganar la entrada desde la cafetería Belalcázar antes que los escoltas reaccionaran. Y reaccionaron. La Negra Vásquez —Emilia en el combate— recuerda que las balas le “susurraban” al oído antes de romper los vidrios. Una de esas balas mató a Carlos Arturo Sandoval, el más sardino de los asaltantes y el único muerto del operativo; otra hirió a sedal a Renata —Gloria Amanda Rincón—, que se inmolaría en el Caquetá desasegurando su granada de mano para no ser torturada por el Ejercito.

Operación Democracia

El país se enteró del ataque por el reportero judicial de Caracol, Guillermo Franco, y las Fuerzas Militares por el casual hecho de ocupar los predios de la Universidad Nacional —frente a la embajada— unos meses antes. Cuando los cuerpos de seguridad del Estado llegaron, ya los guerrilleros —10 hombres y 4 mujeres— habían tomado posiciones y habían controlado a todo el personal que se encontraba en la embajada. La primera declaración de Rosemberg fue —lo recuerdo—: “Soy el Comandante Uno y fusilaré uno a uno a todos los rehenes si nos atacan. Esta es la operación Democracia y Libertad y el comando se denomina Marcos Zambrano, el compañero que el gobierno mató hace unos días”. ¿Cuántos son ustedes?, preguntó el reportero. Entre 5 y 100, respondió el Comandante.

Naturalmente, el gobierno, fuera de sitio, tardó en reaccionar. Se esperaba un asalto brutal en cualquier momento, sobre todo en las horas de la madrugada de esa larga noche. No sucedió. Pero podía ser la siguiente, o la siguiente. Podrían descender por lazos desde helicópteros, o meterse por las alcantarillas, o simplemente bombardear. Los militares podían haber hecho, en esos días, lo que hicieron cinco años después en el Palacio de Justicia. La diferencia fue que los rehenes en la embajada eran diplomáticos extranjeros y no altos magistrados; Turbay era coronel honorario del Ejército y Betancur había destituido al ministro de Guerra, general Landazábal.

El tiempo pasaba. Amagaban los ataques. Los guerrilleros dormían poco. Desde edificios y casas los militares disparaban para mantener en tensión a los asaltantes, que por su parte, con ingenuidad, les respondían con tiros de pistola. Rosemberg se había arriesgado a decir —sin ser cierto— que en los muros de carga de la embajada habían colocado explosivos, y que el M-19, que “ni se rinde ni se entrega”, estaba decidido a morir como Ricaurte, o como Sansón. Le creyeron el cañazo. El clima internacional facilitaba esa prudencia: la embajada de EE.UU. en Irán estaba también tomada por Discípulos del Imán, y Carter no se atrevía a tomarla a sangre y fuego.

La embajadora de Costa Rica y los de México, Brasil y Venezuela jugaron un papel destacadísimo en el control de la situación emocional dentro de la sede diplomática. Al comienzo, la histeria recorrió salones y habitaciones. Los meseros se estrellaban contra los invitados y los invitados contra los asaltantes. Las arañas de cristal temblaban. Nadie, digamos, tenía puesto fijo. Con el pasar de las horas, y de los días, todos eran un solo grupo de seres humanos tratando de salvar sus vidas. Había comportamientos particulares. El embajador gringo, señor Diego Asencio, seguía siendo el poder. O la presa más valiosa. Él lo sabía. Todo comentario era escuchado por el diplomático con la ceja derecha levantada. El suizo era callado, retraído, y casi ausente; el Nuncio de Su Santidad era huraño, seco, impenetrable. No tuvo un solo gesto cristiano. En contraste, el israelita logró negociar la entrada de un rabino que ofició una ceremonia que llegó al fondo del alma de todo el mundo. El uruguayo era un cobarde, trataba de enredar a los asaltantes con fantasías de su cosecha para obtener ciertas licencias que terminaron por facilitarle la huida.

LA VIDA SEGÚN QUINO


2010
02.17

¡LA VIDA DEBERÍA SER AL REVÉS!

Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.
Luego te despiertas en un Hogar de ancianos mejorando día a día.
Después te echan de la Residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.
Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.
Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.
Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.
Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc. etc.
Y al final… ¡Abandonas este mundo en un orgasmo!

QUINO.

JorgeOmar
Es tan corto el amor y tan largo el olvido.
Pablo Neruda

MERECERA LA PENA

Merecerá la pena si paramos / nos relajamos / nos miramos dentro /para mirar fuera / con otros ojos / tras haber llorado lagrimas de egoismo, de racismo, de fanatismo, de odio, de intolerancia / de tanto mal / y así con la mirada clara, llena de luz poderosa y brillante nos miremos todos / para iluminar el camino de ese otro mundo / tan posible como imposible parezca. Todo, todo es cuestión de puro y verdadero amor/ el mejor premio / la riqueza absoluta. Ojalá / una mirada, sencilla y humilde, esta noche para todos vosotros.

Maria Fuencisla Herrera Gómez

El sentido del fin de la revista Cambio


2010
02.17

PERIODISMO-COLOMBIA:

“El periodismo que investiga, que hace preguntas y no se somete, es una amenaza para el
estado de opinión que nos quieren imponer”. María Jimena Duzán.

¿Qué le habría pasado a Colombia si se hubieran mantenido ocultas las operaciones del narcotraficante Cartel de Cali y de ejecutivos de la campaña electoral del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998)?

Un análisis de Javier Darío Restrepo *

¿Cómo sería Colombia si el escándalo de los políticos que se aliaron con las milicias paramilitares de ultraderecha se hubiera escondido debajo de las alfombras del Congreso legislativo?

¿Y si nunca se hubiera conocido la existencia de los secuestrados en poder de la guerrilla y el país se hubiera mantenido indiferente frente a ellos, nada hubiera cambiado?

Estas y otras preguntas comienzan a hacerse esta semana los colombianos ante el episodio del cierre de la revista Cambio, una publicación semanal que en cada edición había denunciado hechos de tal gravedad que se había convertido en parte importante de las preocupaciones de la ciudadanía de este país sudamericano que vive desde 1964 un conflicto armado interno.

En enero de 1995, la periodista de Cambio, María Cristina Caballero, alertó al país sobre un cargamento de camisetas que los narcotraficantes del Cartel de Cali habían aportado a la campaña presidencial del candidato del Partido Liberal, Ernesto Samper.

Ese fue el hilo que condujo al ovillo de la multimillonaria contribución de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del Cartel de Cali, al triunfo de Samper.

Sin proponérselo así, la periodista de Cambio aportó la primera prueba del que se llamaría luego proceso 8.000.

A lo largo de la historia de los últimos años, la edición de Cambio impidió que muchos ojos se cerraran y que los escándalos se escondieran.

En las últimas semanas, esa actividad de periodismo investigativo y de denuncia había inquietado hasta la indignación a los discretos funcionarios de la cancillería, al revelar los detalles del acuerdo sobre la presencia estadounidense en siete bases militares, alcanzado entre Bogotá y Washington el año pasado.

También reveló los abusos del ex ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, muy cercano al presidente Álvaro Uribe, con el programa Agro Ingreso Seguro, un plan para asistir a los agricultores que le permitió distribuir grandes sumas de dinero a un grupo de grandes empresarios que habían contribuido a las campañas electorales del mandatario.

La revista, fundada en 1994, pasó hace tres años a ser propiedad de la Casa Editorial El Tiempo, dueña del diario más importante de Colombia y cuya mayoría accionaria está en manos del español Grupo Planeta.

“Había miembros de la junta (directiva de Cambio) a quienes les parecía que no era conveniente tanto periodismo de denuncia”, recordó la editora de la revista, María Elvira Samper. “Pienso que coexistían la molestia con la línea editorial y las inquietudes sobre rentabilidad”, sostuvo.

Al dar a conocer el cierre de la revista, los comunicados de la Casa Editorial El Tiempo alegaron el agotamiento del “modelo de negocio”. La revista no daba el rendimiento que se había esperado de ella, se sostuvo.

Sin embargo, el director de Cambio, Rodrigo Pardo, y la editora general Samper informaron lo contrario con datos de primera mano.

“En 2009 hubo ganancias, y para 2010 se habían vendido más de 1.500 millones de pesos”, equivalentes a más de 700.000 dólares en publicidad, reveló Pardo. “No es creíble que una organización como El Tiempo tenga que cerrar una revista que dio utilidades”, añadió.

En El Tiempo mantiene influencia la familia Santos, estrechamente ligada al gobierno, pues el vicepresidente es Francisco Santos, y Juan Manuel Sa

Día del periodista, día de denuncias

El premiado periodista Hollman Morris y la reportera investigativa Claudia Julieta Duque reclamaron el martes al presidente Uribe que respondiera por actos de sabotaje y amenazas en su contra, cometidos por organismos de seguridad.

Morris y su familia son perseguidos desde hace 10 años, y Duque y su hija, desde hace ocho. Ambos demostraron en 2003 que el DAS, adscripto a la Presidencia, se había dedicado a desviar la investigación del asesinato del periodista Jaime Garzón, cometido en 1999.

En una conferencia de prensa celebrada el martes, Día del Periodista en Colombia, Duque mostró una decena de documentos del supuestamente disuelto Grupo Especial de Inteligencia 3 (G-3) del DAS, que indicarían que esa formación secreta reportaba al presidente y al ministro del Interior.

Se trata de parte de las actas del G-3 que están hace un año en poder de la fiscalía, unos 60.000 folios que no alcanzaron a ser destruidos por el propio personal del DAS antes de un allanamiento, que aún no han sido estudiados en su totalidad ni dados a conocer y que, según Duque, “no hablan por sí solos, sino gritan, gimen”.

Entre esos folios aparecen órdenes de “finalizar urgente” con la periodista, demandarla por injuria y calumnia y amenazar directamente a su hija. También se ven protocolos del G-3 sobre cómo deben hacerse las amenazas telefónicas contra Duque y qué decir en ellas.

“’Neutralizar’ (era) lo que hacían vía telefónica, especialmente con las mujeres: con Claudia Julieta, con mi esposa”, Patricia Nieto, dijo Morris, así como con Soraya Gutiérrez, del no gubernamental Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.

A Gutiérrez le enviaron “una muñeca con la imagen de su hija despedazada; también está comprobado que fue el G-3. Se ensañaron con las mujeres. Las destrozaron psicológicamente, y por ahí mismo a nosotros”, señaló el periodista.

Unas 300 personas, entre magistrados de la Corte Suprema de Justicia, defensores de derechos humanos, políticos opositores y líderes de la sociedad civil, fueron designadas “blancos” por el G-3.

Hasta ahora se han encontrado órdenes contra 16 periodistas. Una dispone borrar en los aeropuertos, mediante imanes, la información del computador del corresponsal sueco en América Latina, Dick Emanuelsson.

“Lo que estamos diciendo de fondo es que (el presidente) Álvaro Uribe tiene responsabilidad política en lo actuado y efectuado por el G-3. Que no puede evadir esa responsabilidad. Y que las víctimas, como la sociedad colombiana, estamos esperando una explicación del hombre que respira y transpira 100 por ciento, 24 horas del día, por la seguridad”, dijo Morris a IPS.
ntos fue ministro de Defensa entre 2006 y 2009.

“Lo que cobran y lo que cierran son las investigaciones de Cambio sobre personajes cercanos al gobierno”, escribió el columnista Héctor Abad.

La explicación está avalada por expresiones como la del ex ministro Santos, para quien la revista era “una idiota útil de las FARC”, en referencia a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Otro personaje cercano a Uribe, el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria, llamó al director de Cambio “jefe de la bigornia”, un rebuscado vocablo que equivale a facineroso.

Con todas estas razones se puso en marcha una “operación silencio”, que tuvo dos etapas. La primera, el miércoles 3 de febrero a mediodía, cuando dos de los ejecutivos bajo órdenes del Grupo Planeta, Luis Fernando Santos y Guillermo Villaveces, citaron en sus oficinas a Pardo y a Samper para notificarles la decisión de convertir la revista semanal de información periodística en una revista mensual de entretenimiento.

El fin de Cambio, y de sus cargos, se produciría cuando, publicados los tres últimos números, renovarían el personal y la orientación y aparecería la nueva revista mensual.

Pardo y Samper comenzaron a trabajar en el nuevo número, en el que se daría cuenta a los lectores de las razones de la suspensión de la revista semanal y del impacto de ese hecho sobre el periodismo nacional.

Pero esas tareas se frenaron abruptamente el lunes 8, cuando una nueva decisión de la junta cesó en sus funciones a los dos directivos.

Esta decisión reafirmó a quienes ven en el cierre el cobro de cuentas por las denuncias de los “falsos positivos”, asesinatos de jóvenes civiles perpetrados por militares para hacerlos pasar como bajas de la guerrilla en combate, los espionajes ilegales del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) contra opositores, activistas y periodistas, y el escándalo del Agro Ingreso Seguro, según la enumeración del columnista Alfredo Molano (Ver recuadros).

“El periodismo que investiga, que hace preguntas y no se somete, es una amenaza para el estado de opinión que nos quieren imponer”, anotó la columnista María Jimena Duzán.

También despertó rechazo el criterio editorial expuesto por el dueño del Grupo Planeta, José Manuel Lara: “Hoy, el editor es aquel que va a preguntarle a la gente qué quiere leer, y después busca al especialista serio que lo haga”, sentenció.

No coincide ese criterio con el de Pardo, que habla de “la responsabilidad social que implica el periodismo para la democracia y el fortalecimiento del debate público”.

Además, se comprobó la imposibilidad de coexistencia entre el periodismo y los negocios. “Había demasiados negocios de por medio”, concluyó Abad al recoger la versión repetida sobre las aspiraciones de Planeta de obtener la adjudicación de un tercer canal de televisión, que está por decidir el Estado.

La desaparición de Cambio es lamentable “cuando el país necesita más y no menos foros de discusión y cuando precisa de medios de comunicación libres”, opinó el columnista Santiago Montenegro.

Desde el punto de vista de los periodistas, es un signo premonitorio del creciente poder empresario en los medios de comunicación, y de una información que se hará bajo sus reglas de juego.

* Con aportes de Constanza Vieira y Helda Martínez (Bogotá).(FIN/2010)

“Me llaman el Juan Valdez de Nariño”


2010
02.15

SEMANA: ¿Cómo así que ahora quiere ser el Juan Valdez de Nariño?

Antonio Navarro Wolf: Internacionalmente se sabe que el café de Nariño es el mejor de Colombia, sin demeritar a los demás. No es gratis que Starbucks y Nestlé lo usen para sus productos excelsos. Ese café es el que queremos venderle al país, que no lo sabe.

SEMANA: ¿Por qué dice que es el mejor café?

A.N.W.: Porque es sembrado en las laderas de los volcanes Doña Juana y Galeras, a más de 1.800 metros, a la sombra y con una maduración lenta. Esto, unido a que se cultiva en minifundios, produce un café sublime, de aroma y de sabor únicos.

SEMANA: ¿Qué buscan con el sello Café Nariño, de Colombia el mejor?

A.N.W.: Si bien nuestros cafeteros reciben una prima por su café, vamos a crear un sello de calidad de origen que administrará la Gobernación y que identificará en sus empaques los mejores granos del departamento.

SEMANA: Este Juan cojea… ¿pero sí va a llegar?

A.N.W.: Eso es lo que los colombianos van a descubrir, que pueden dejar de tomar pasilla por un gran café… Juan Valdez vende café Nariño Sublime a 13.000 pesos la libra, pero a nuestros caficultores no les llega toda esa plata.

SEMANA: ¿No será este un cuento pastuso?

A.N.W.: Para nada. Incluso algunos me dicen el Juan Valdez de Nariño. Invito a los compradores institucionales a que el 27 y el 28 de febrero vengan a la rueda de negocios para que prueben y compren nuestro café. Vamos a hacer lo mismo con las grandes superficies.

SEMANA: ¿A quién invitaría a tomarse un tinto de Sandoná, Aponte o Tablón de Gómez?

A.N.W.: A los miembros de la Corte Constitucional para que se inspiren en su decisión.

SEMANA: ¿Y al Presidente?

A.N.W.: No me pregunte de política, que me mete en problemas… Dejémoslo ahí, quietico, que ya bastante preocupado debe de estar.

SEMANA: ¿Cuál es el tinto más amargo?

A.N.W.: El conflicto de la costa Pacífica de Nariño.

SEMANA: ¿A quién le tiraría un bulto?

A.N.W.: A las Farc. Este mes el M-19 cumple 20 exitosos años de paz. Les digo que hemos hecho más en ese tiempo, que en 40 ó 45 años echando tiros.

SEMANA: ¿Cuál es el último chiste pastuso?

A.N.W.: El entrenador del Pasto le dice al arquero: “Vamos a tener que poner otro portero”. Y éste le responde: “Mejor, porque así los dos tapamos más”.

Metrallo


2010
02.15
Por: Alfredo Molano Bravo

QUIZÁ FUE LA CERCANÍA DE LOS JUEGOS Suramericanos que se realizarán en la ciudad en marzo próximo, quizá la cercanía de las elecciones legislativas y las presidenciales, quizás un mero afán evangélico, las razones escondidas que llevaron a un grupo de ciudadanos notables —la palabrita es peligrosa— a tratar de acordar una tregua con las 2.000 bandas que, se dice, oficialmente existen en Medellín.

Las empresas que harán buenos negocios alrededor de los juegos —construcción, turismo, transporte, bares, tiendas de moda— hicieron cuentas y se unieron a la iniciativa: una ciudad donde en un solo mes hubo 1.800 muertos no tiene —como dirían— presentación. Con tal imagen pública los cálculos se van al suelo. Razones de economía simple. Las elecciones también cuentan. Sergio Fajardo es candidato a la Presidencia —con serias opciones— y su nombre está asociado a obras vistosas y útiles de servicio público. Las cifras rojas le mueven la silla a su heredero, Alonso Salazar, y de paso arrastran la imagen de buen muchacho que tiene Sergio. Dirán en el alto Gobierno: ¡A Fajardo hay que pararlo! No sólo agitando las cifras de muertos, robos, extorsiones, sino metiendo la mano en la pelea de unas bandas contra otras al ofrecer recompensas a estudiantes por delación. Así, la imagen de un Medallo ensangrentado jugará contra Fajardo. La Iglesia, sin duda, ha visto la tragedia. Conozco a monseñor Giraldo y sé de su fe, y de su buena fe, y creo que nunca ha dejado de buscar la paz porque sabe cómo se alimenta la guerra y quién lo hace.

El gobierno de Uribe se comprometió con los esfuerzos del grupo de notables. Después sacó la mano cuando estrategas electorales de Gobierno advirtieron el error. Frank Pearl es, como algunas mujeres, un hombre “fácil”. Uribe desautorizó la comisión de notables, que ya había logrado una tregua y un acuerdo de distensión entre los jefes principales de las bandolas de las comunas. A Uribe le han funcionado la guerra y la sangre como estrategia electoral. Así que, ordenó, los 20.000 muchachos armados que controlan Medellín deben ser reducidos a bala. El esquema es el mismo que usó contra las guerrillas desde 2002 y que, con astuta paciencia, arma contra Venezuela. Como se sabe hoy, los Héroes de Don Berna y los Héroes de la Oficina de Envigado fueron grupos de las Auc que entregaron los uniformes que estrenaban para la ceremonia, y claro —¡cómo no!—, unas pocas armas a cambio de plata contante y sonante pagada mes a mes. También les dieron otras gabelas: un par de talleres de relaciones públicas y la transformación de sus combos en ONG.

El engatuse duró mientras duró la plata. Entonces, el plan cambió: soltaron los combos a hacer su ley. Y la impusieron. Muchachos acostumbrados a “tirar pinta”, comer bien, ayudarle a la mamá y beber fino —y, para ajustar, desempleados—, pues a la de siempre: al rebusque con la pala, con la pistola, con la metra. Los combos son jerárquicos, los mandos se ganan matando y se alimentan cobrando impuestos, vacunas, extorsiones —o como se llamen—, y para hacerlo hay que controlar territorios calle por calle, casa por casa, comuna por comuna. Sin duda, parte de la red es de estupefacientes al detal, pero la gran estructura es la de la extorsión sobre todo negocio, desde la chaza hasta el supermercado —una forma de seguridad, digamos, plebeya—. Más allá, cobran a los contratistas de obras públicas, y no pocos son contratistas. Así se constituyen en autoridad e imponen su ley. El Gobierno las sindica de ser organizaciones de la mafia y sin duda tienen negocios con ella. Una vez definidas como narcotraficantes, a los muchachos se les puede aplicar todo: ley de fuga, falsos positivos, extradiciones. Y sobre todo, administrar el orden público —que no es controlarlo— en función de los intereses políticos y electorales del Gobierno. Razón por la cual se esconden las raíces sociales del problema, que son las que, sin duda, el grupo de notables ve. Una cosa es tratar de resolver el problema, y otra, utilizarlo. Dos modos distintos de gobernabilidad.

http://elespectador.com/columna187532-metrallo

YO TAMBIÉN QUIERO SER ESPÍA


2010
02.06

Marc Hofstetter, Profesor Uniandes

Estimado Presidente:

Quería pedirle, señor Presidente, que me contrate como espía. El problema es que no soy ni estudiante paisa ni taxista caleño y su propuesta parece limitada a esos grupos de la población. Me pregunto si será necesario limitar tan buena idea a estudiantes y taxistas. ¿No cree Usted que debe haber más de un profesor agazapado tramando acciones sospechosas? Usted no se alcanza a imaginar la cantidad de opositores que Usted tiene dentro de la academia. Yo podría desde mi trinchera ayudarlo a combatir esas fuerzas oscuras. Desde ya sueño con el nuevo letrero a la entrada de mi oficina: Marc Hofstetter, profesor, investigador, espía. Dentro de unos años, cuando hayamos (ya hablo en plural, como si hubiera aceptado mi solicitud) derrotado la violencia podré jubilarme de espía. ¿Se imagina la cara de asombro que pondrán mis hijas el día que les cuente que su papá era un espía?
Quería discutir algunos detalles del contrato; primero, creo que como profesor debo ganar más que un estudiante. ¿Le parece si fijamos el contrato en 200.000? En segundo lugar, ¿me van descontar parafiscales de esa suma? ¿Me toca inscribirme en la PILA? Como esto es un servicio, ¿debo además pagar IVA? Si las respuestas a las preguntas anteriores son positivas, tal vez debía pagarme 300.000; de lo contrario poca cosa me va aquedar de este servicio a la patria. Finalmente, ¿cómo funciona el tema de las pensiones para los espías? Lo digo porque yo dedico mi vida laboral a dictar clases y escribir artículos en revistas académicas, capítulos en libros, etc. ¿Será que podemos pensar en un régimen pensional como el de los congresistas, es decir, que nos valgan las publicaciones como años adicionales de servicio a la patria?

Finalmente, ¿habrá forma de mantener este pago secreto? Fíjese que si no lo escondemos es posible que me declaren “pudiente” y por tanto, a la luz de los decretos de la emergencia social, van a echar mano de mis ahorritos para pagar los gastos de mis posibles enfermedades futuras. A menos, claro está, que explotemos mis habilidades de espía y las aprovechemos para desenmascarar a los médicos irresponsables que proponen tratamientos caros. Los que hagamos parte de los ‘espías por la patria’ podríamos delatar a esos médicos y la multa que paguen según lo dispuesto en la bien pensada emergencia social, iría en un porcentaje (¿le parece 50%?) a las arcas del espía. Si Usted logra meter ese articulito en la emergencia, retiro mi solicitud de mantener secretos mis pagos.

Cordialmente,

Marc Hofstetter
Profesor, investigador y aspirante a espía.

Profesor Asociado U. de los Andes.
Ph.D en Economía, Johns Hopkins University
Economista, Universidad de los Andes

CONVOCAMOS A TODOS/AS BOGOTANOS/AS A MOVILIZARSE PARA DEFENDER EL DERECHO A LA SALUD


2010
02.03

Las más de 400 personas, delegadas y delegados de un conjunto amplio de organizaciones sociales de Bogotá (COPACOS, Asociaciones de Usuarios de los Servicios de Salud tanto de ESE como de EPS del régimen subsidiado como el contributivo, organizaciones sociales representantes de grupos étnicos, afrodescendientes, LGBT, mujeres, gitanos, jóvenes, adultos mayores, en condición de desplazamiento, en condición de discapacidad, campesinos, trabajadores del sector salud, madres comunitarias, trabajadores informales, núcleos de gestión territorial en salud, ambientales), reunidas durante los días 29 y 30 de enero, en el marco del desarrollo de la  Quinta Asamblea Distrital por el Derecho a la Salud y a la Calidad de Vida, realizamos un análisis juicioso sobre el conjunto de decisiones tomadas por el gobierno nacional en el marco de la declaratoria de emergencia en salud.

 El análisis realizado nos lleva a rechazar enfáticamente estas medidas, en tanto consideramos que de un lado,  van a reducir las intervenciones en salud que venían siendo cubiertas por el POS (el cual fue modificado, reduciéndolo principalmente a servicios de baja complejidad) y adicionalmente tendremos que pagar de nuestro bolsillo, hasta con nuestro patrimonio personal y familiar, aquellas atenciones que no queden cubiertas por este nuevo POS aún más restrictivo que el anterior, condenándonos a arruinarnos si tenemos algún recurso o a morir si no hay.

 Es hora de decir BASTA, de reclamar que no deseamos más el sistema de salud que tenemos ahora, que no queremos más que las EPS se sigan enriqueciendo, que no queremos más que la red pública de hospitales se siga deteriorando, que no queremos que los trabajadores/as del sector de la salud sigan contratados en condiciones indignas y se arrebate la autonomía de los profesionales de la salud, que no queremos más paseos de la muerte, que no queremos más daños a la salud y muerte por la pésima atención en salud que impone la Ley 100, NO QUEREMOS MÁS PRIVATIZACIONES DE LA SALUD QUE NIEGUEN ESTE DERECHO HUMANO FUNDAMENTAL.

 En este sentido convocamos a todos los ciudadanos y ciudadanas a que nos juntemos en una sola voz, para expresarle al gobierno nacional nuestra exigencia para que derogue los decretos emitidos recientemente y que demandemos además,  por un nuevo modelo de salud que coloque como centro  la vida y no el lucro y la ganancia.

 Todos y todas al PLANTON el jueves 4 de febrero a las 11 a.m. al frente del Ministerio de Protección Social sobre el costado de la Carrera 7  con Calle 32.

 Todos y todas a MARCHAR el día sábado 6 de febrero desde las 9 de la mañana, saliendo tanto de la Calle 72 con Séptima como del Parque Nacional (Carrera Séptima con Calle 37) hasta la Plaza de Bolívar.

 A ambos eventos iremos vestidos de negro, para simbolizar la desaparición forzada de las garantías en salud, la agonía del sector público y el entierro de miles de colombianas y colombianos que perderán su derecho a la atención en salud.

 EXPRESEMOS TODAS Y TODOS NUESTRO RECHAZO A LAS MEDIDAS DEL GOBIERNO NACIONAL !!!!!!

Comisión Distrital Comunitaria de Salud

Desde una Bogota Positiva y Comunal… 100 horas de amor y vida por Haiti


2010
02.01

La Federación de Juntas de Acción Comunal de Bogotá, el Instituto Distrital de Participación y Acción Comunal, IDPAC, y la Cruz Roja Internacional realizarán del 3 al 7 de febrero la jornada “100 horas por la educación y el futuro de Haití”.

El acto de lanzamiento se llevará a cabo el miércoles 3 de febrero en el salón comunal Villa Inés, Cra. 38A No. 1D – 30, localidad de Puente Aranda, a las 10:00 a.m.

Los útiles escolares que se donen deben ser nuevos, entre estos están: cuadernos, lápices, colores, blocs, esferos, plastilina, tajalápices, compases, borradores, reglas, maletines, loncheras, balones, témperas, cartulinas, marcadores, carpetas y demás elementos que sirvan para el desempeño escolar de los niños, niñas y jóvenes haitianos, excepto textos escolares.

“Con esta campaña los y las comunales, junto con el IDPAC, nos solidarizamos con los niños, niñas y jóvenes damnificados de Haití, los útiles escolares que se reciban serán entregados a la Cruz Roja, la cual se encargará de llevarlos a la isla.”, señaló Olga Beatriz Gutiérrez Tobar, directora del Instituto Distrital de Participación y Acción Comunal, IDPAC

La recolección de los elementos se realizará de 8:00 a.m. a 8:00 p.m., la jornada empezará el miércoles 3 de febrero a las 10:00 a.m. y concluirá el domingo 7 a las 4:00 p.m. El centro de operaciones que está ubicado en la sede B del IDPAC, Avenida Calle 22 No. 68C – 51 funcionará las 24 horas continuas, allí estará el equipo coordinador y se realizará el almacenaje de los útiles que se recolecten en cada salón comunal.

Esta campaña contará con el apoyo de las dignatarias y dignatarios de las Juntas de Acción Comunal y las servidoras y servidores públicos del IDPAC.

Mayor Información
Instituto Distrital de la Participación, IDPAC
http://www.participacionbogota.gov.co
Teléfono: 2417900